|
CARTA DE ALFREDO MERCADO O'BRIEN A "EL HERALDO
Señor Director:
En un artículo titulado “Benedicto en España”, publicado
el 13 de noviembre en EL HERALDO
(http://www.elheraldo.com.co/ELHERALDO/BancoConocimiento/Y/ybenedicto_en_espana/ybenedicto_en_espana.asp),
el Sr. Alonso Sánchez Baute ha criticado ásperamente a
la Iglesia Católica y al Papa Benedicto XVI. Poco
fundamento he encontrado en sus afirmaciones, basadas en
prejuicios personales y en informaciones históricas
sesgadas que en nada reflejan el verdadero contenido de
la doctrina religiosa y moral de la Iglesia Católica y
la estatura espiritual e intelectual de Benedicto XVI.
La probidad intelectual de la que deben
hacer gala los columnistas de este reconocido diario
exige preparación y respeto a la verdad, también en
materia religiosa. Para ello es necesario informarse en
profundidad y dejar de lado eventuales apasionamientos
ideológicos. Por otra parte, es mi obligación
manifestarle que algunas expresiones utilizadas por el
Sr. Sánchez Baute no pueden no herir profundamente la
sensibilidad de los fieles católicos que exigen un trato
respetuoso hacia sus guías espirituales. Bien haría el
autor en rectificar voluntariamente sus ofensas.
El viaje del Papa a España fue un éxito
rotundo, como lo han sido sus recientes viajes a la
República de Malta y al Reino Unido. Los discursos de
Benedicto XVI (que habría que leer concienzudamente
antes de poner en boca del Papa lo que no dice) en nada
reflejan el autoritarismo y el dogmatismo a los que
hacía referencia el Sr. Sánchez Baute en su citado
artículo. Benedicto XVI entiende muy bien el contexto
abierto y multicultural de su Misión y sabe, por ende,
que tiene derecho a opinar, a proponer y a debatir en un
clima de respeto, sin exigir sometimientos y sin ser
sometido. Así lo ha hecho con cristianas humildad y
convicción en la Madre Patria, donde ha defendido la
familia y la vida, oponiéndose a la campana de
intolerancia contra los valores cristianos desencadenada
por los exponentes de la dictadura del relativismo. Y
más de un millón de personas han corroborado sus
palabras con sonoros vivas y aplausos.
No hay que olvidar que en el ejercicio de
su Misión, el Papa cuenta con el apoyo de una apreciable
bagaje cultural y de millones de hombres y mujeres de
buena voluntad, no sólo católicos, que encuentran en sus
palabras un punto de referencia espiritual y
existencial. Una multitud de hombres y mujeres que se
niegan a caer en la trampa de construirse –como afirma
el Sr. Sánchez Baute- un “dios a su medida”. Pobre el
hombre cuyo dios no es más que la caricatura de sí
mismo.
Dr. Alfredo Mercado O’Brien
Caballero Pontifico de la Orden de San
Gregorio Magno
Sabanalarga (Atl.)
|