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Don
Antonio sostuvo que hay ofrecimientos de dinero para
cambiar versión que implica a Silvia Gette
El exjefe paramilitar Don Antonio dijo que tiene
“conocimiento que la señora Silvia Gette envió un
abogado a la cárcel
Modelo
en Barranquilla a ofrecer 200 millones de pesos a uno de
los desmovilizados que declaró en contra de ella para
que cambie su testimonio”.
Así lo afirmó este
viernes, en entrevista con La W, tras aclarar que “a mí
no me han hecho ningún ofrecimiento”.Agregó que lo que
tiene entendido “es que quieren sembrar la duda; eso es
lo que están persiguiendo”.
Sobre qué motivó la
declaración contra Gette, dijo que este tema fue tratado
hace seis o siete meses, la primera vez en una versión
libre colectiva, ante el Fiscal 12 de Justicia y Paz, y
los desmovilizados manifestaron que yo era quien podía
tener más información obre este hecho.
En entrevista con la W
Radio, Julio Sánchez le preguntó, por qué creerle a él,
tiempo después, con tanto crímenes encima, y no a Silvia
Gette, educadora, que tiene una universidad de lujo,
aplaudida en la comunidad académica de Barranquilla y
nacional, Don Antonio manifestó: “no tienen que creerme
a mí, el proceso viene para una etapa de investigación y
será el juez el que decida quién es el que está diciendo
la verdad”.
Añadió: “mi interés no es
hacerle daño a nadie, mi interés no es hacerle daño a la
señora Silvia Gette, a mí me indagan dentro de Justicia
y Paz, yo me comprometí a decir la verdad y eso es lo
que yo estoy diciendo".
Cómo se gestó el
crimen de Cepeda
“Cuando esto sucede yo estaba recién llegado a la
comandancia del frente, Juan Carlos Rada contacta a
Aguas, ellos eran amigos, entonces él me dice que hay
una persona que necesita que se la haga el favor de
matar al señor Fernando Cepeda, yo no tenía claro quién
era, él me dice que era un ganadero de la región donde
él operaba, Sabanalarga, Manatí y otros dos municipios.
Yo le digo a Aguas que esa situación hay que
comentársela al señor Rodrigo Tovar. Así fue y le
advertimos que es una buena oportunidad de entrar de
alguna forma a la Universidad Autónoma del Caribe,
además fue uno de los compromisos que se hicieron con la
señora Silvia Gette”, contó.
Don Antonio indicó que
antes de llegar al frente José Pablo Díaz se había
tenido una mala experiencia al intentar ingresar a la
Universidad del Atlántico porque se hizo a sangre y
fuego. “Hubo varios muertos, alumnos, profesores y el
objetivo no se cumplió, con esta propuesta que nos hace
la señora Silvia el señor Jorge 40 advierte que la
oportunidad que habíamos perdido en la Universidad del
Atlántico se nos había vuelto abrir con la Universidad
Autónoma y no era necesario entrar a sangre y fuego sino
por la puerta que nos estaba abriendo la señora Silvia”,
dijo.
Sostuvo que Silvia Gette
no cumplió el compromiso que había hecho con ellos. “Se
le hizo el favor de asesinar al señor Cepeda y luego
capturan a Rada que era el contacto entre nosotros y no
logramos, tampoco, ingresar a la Universidad que era lo
que queríamos”.
Dijo que no sabe dónde
está Rada, quien está libre tras estar un tiempo preso
por sus vínculos con las AUC y con quien Don Antonio
estuvo preso en Cómbita.
“Tuvimos la oportunidad de
hablar, estuve en el mismo pabellón, y él aceptó que eso
hubiera sido así, en aquel momento”.
Interrogado sobre qué
interés en particular tuviera Gette, en que fueran los
paramilitares los que asesinaran a Fernando Cepeda
indicó: “No creo que tuviera ningún interés particular,
yo lo que pienso es que ya había una relación entre Juan
Carlos Rada y algunos miembros de las Autodefensas y esa
relación se prestó o facilitó para que Rada ubicara y le
dijera a Aguas”.
Sobre si tenía ya a los
paramilitares en la Universidad Autónoma, Don Antonio
dijo que “no, la relación era con Juan Carlos Rada, por
intermedio de él es que ella le pide el favor a Aguas”.
Preguntado sobre si tiene
algún elemento probatorio para decir que Silvia Gette
mandó matar a Fernando Cepeda dijo que “no hay ninguno,
simplemente está la declaración de Johnny Acosta, quien
se conoció como 28, que fue quien acompañó al abogado
que yo designé para verificar que lo que estaba diciendo
Juan Carlos Rada fuera cierto que realmente la señora
Silvia Gette estuviera solicitando el favor de asesinar
a Fernando Cepeda.
Dijo que este “proceso no
se ha dilatado porque dentro de Justicia y Paz todo
tiene su cronograma, hasta ahora fueron interrogados los
demás postulados sobre este hecho y ellos refirieron lo
que sabían, además que era yo quien tenía datos o mayor
información, cuando el fiscal me interroga por este
hecho yo le digo lo que conocía, igual hicieron con
Johnny Acosta.
Fuente: http://www.elheraldo.co/judicial/don-antonio-reconocio-que-silvia-gette-si-participo-en-asesinato-de-fernando-cepeda-59776
Contratarán peritos de EU para exhumación de Mario
Ceballos
Especialistas forenses de la Universidad de Michigan en
Estados Unidos serán contratados por la familia de Mario
Ceballos
Araújo para realizar el análisis médico legal de los
restos del abogado y fundador de la Universidad Autónoma
del Caribe, en caso de ser autorizada la exhumación de
su cadáver.
Así lo informó el abogado
Abelardo De la Espriella, quien dijo además que la
próxima semana presentará la solicitud de exhumación
ante la autoridad competente, a nombre de María Paulina
Ceballos, hija del jurista fallecido en el año 2003.
El propósito de esta
petición será establecer las causas de la muerte de
Ceballos Araújo mediante la práctica de exámenes
especializados.
Al respecto, el abogado de
Silvia Gette Ponce, Germán Gómez Remolina, dijo que no
realizaría pronunciamiento alguno. “No nos
pronunciaremos sobre anuncios, sino sobre asuntos
oficiales”, agregó.
De la Espriella explicó
que a raíz del proceso por la muerte Fernando Cepeda,
yerno de Ceballos, en el que ha sido señalada la
exrectora de la Universidad Autónoma como presunta
autora intelectual, tanto los familiares como él mismo
en calidad de abogado de la familia, han recibido
correos electrónicos en los cuales se señala que la
muerte del jurista no se habría presentado por causas
naturales.
“Tan pronto se destapó
esta sórdida historia en torno a la señora Gette Ponce,
han empezado a surgir informaciones por distintos
frentes, ya sea por los medios de comunicación o por
correos electrónicos, que señalan a Gette como
responsable de haber inducido la muerte, de una u otra
forma, de Mario Ceballos”, dijo el abogado, y agregó que
estos correos serán presentados ante las autoridades
para que se abra una nueva investigación, que será
diferente a la que se adelanta por el asesinato de
Cepeda.
Pide orden de captura
Con el fin de asegurar la presencia de Silvia Gette
Ponce en la indagatoria pendiente en el caso del
homicidio de Fernando Cepeda, el abogado Abelardo De la
Espriella aseguró que pedirá a la Fiscalía a la que sea
asignado el proceso, que dicte orden de captura en
contra de la exrectora de la Universidad Autónoma.
“Voy a pedir que la
capturen desde antes para que rinda indagatoria, porque
hay rumores persistentes de que la señora ya salió del
país”, manifestó De la Espriella.
Por
Redacción Judicial
http://www.elheraldo.co/judicial/contrataran-peritos-de-eu-para-exhumacion-de-mario-ceballos-59516
Fiscalía
llama a indagatoria a Silvia Gette
La rectora de la Universidad Autónoma del Caribe Silvia
Gette fue llamada a indagatoria por el fiscal que
investiga el
asesinato
del ganadero Fernando Cepeda.
La diligencia fue ordenada
por el fiscal 42 de la Unidad de Vida de la Fiscalía
Seccional, Alberto León Maldonado, quien desde hace 9
años tiene a su cargo el proceso.
La citación para esta
declaración, en calidad de sindicada, es para este lunes
5 de marzo, pero en Barranquilla ha venido creciendo
insistentemente el rumor de que la rectora habría salido
con su familia del país.
Como ampliamente se ha
divulgado, el proceso, que se encontraba inactivo, fue
reabierto a finales del año pasado tras conocerse las
revelaciones de los jefes paramilitares Édgar Ignacio
Fierro, alias Don Antonio y Jhonny Acosta Garizábalo,
conocido como 28.
Según pudo establecer
anoche la redacción Judicial de EL HERALDO, el fiscal
emitió el diez de febrero pasado un auto en el cual
ordena la declaración de indagatoria a la rectora.
Dentro del proceso que se
adelanta, ya la rectora había rendido una versión libre,
cuyo contenido se desconoce. En la misma resolución del
diez de febrero, el fiscal ordena determinar en qué
lugar de reclusión se encuentran Fierro y Acosta con el
fin de proceder a tomarles una ampliación de la versión
que rindieron ante Justicia y Paz.
El abogado de la familia
Cepeda, Abelardo De la Espriella, solicitó el cambio de
radicación del caso para Bogotá, pero mientras esto
ocurre el proceso continúa en Barranquilla.
“Celebro esta actuación de
la Fiscalía porque la prueba es contundente y lo único
que espero es que la señora no evada la acción de la
justicia y se presente”, dijo De la Espriella al conocer
la noticia de la indagatoria.
http://www.elheraldo.co/judicial/fiscalia-llama-a-indagatoria-a-silvia-gette-58510
Rectora en
cuarentena
Febrero 25
de 2012
Cada cierto tiempo en Barranquilla ocurren hechos que
sacuden las entrañas de la ciudad, acostumbrada,o bien
al trabajo
bullicioso
de sus gentes, o al jolgorio desenfrenado en medio de un
desdén por las cosas aparentemente trascendentales. Y
generalmente los hechos que producen estridencia están
relacionados con un homicidio, como ocurrió hace dos
años cuando el empresario textil Samuel Viñas asesinó a
su esposa Clarena Acosta; o como hace 20 años, cuando se
descubrió el homicidio de una docena de indigentes en la
Universidad Libre.
El miércoles, cuando la
ciudad se despertó después de cinco días de alcohol y
rumba del Carnaval, los comentarios no hacían alusión a
los imaginativos disfraces, a la mejor comparsa, a las
diez orquestas de campanilla que vinieron, sino a la
escalofriante historia del asesinato del arquitecto y
ganadero de Sabanalarga Fernando Cepeda Vargas, crimen
cometido por las autodefensas en 2003 y confesado, en
septiembre pasado, por el exjefe paramilitar del Bloque
Norte Édgar Ignacio Fierro, alias Don Antonio.
Lo grave de los hechos
contados por Don Antonio, un excoronel del Gaula del
Ejército, no fue la aceptación del asesinato, pues ha
reconocido más de 250 crímenes y ya tiene en su contra
una docena de sentencias anticipadas, sino la revelación
de que la orden, según él, se habría originado por
pedido de la hoy rectora de la Universidad Autónoma del
Caribe, Silvia Gette Ponce, quien les habría ofrecido
150 millones de pesos para asesinar tanto a Cepeda
Vargas como a la esposa de este, María Paulina Ceballos.
Sin embargo, los autores del hecho, o quienes tuvieron
conocimiento, alias 28, Chiqui, Felipe y el Costeño
-este último disparó el arma- según dijeron a la
Fiscalía, no aceptaron asesinar a Ceballos porque se
trataba de una madre con una niña pequeña y se les "iba
a calentar la zona", y ambos eran miembros de familias
prestantes de Sabanalarga y Barranquilla.
Luego de que SEMANA
publicó la historia el pasado domingo, contando cómo la
disputa por el control de la Universidad terminó en una
decena de procesos entre Silvia Gette, la esposa del
entonces rector, de un lado, y María Paulina Ceballos,
la hija del mismo rector, del otro, los barranquilleros
comenzaron a reaccionar medio aturdidos todavía por la
resaca del Carnaval.
"La evidencia
habla por sí sola. En Barranquilla no hay garantías,
pues el proceso había sido archivado un mes después de
ocurridos los hechos sin que se hubiera practicado una
sola prueba", afirmó el abogado Abelardo de la
Espriella, defensor de María Paulina Ceballos.
A partir de ese momento se
empezó a destapar una especie de caja de pandora. El
vicerrector de la Universidad en esa época, Antonio
Vallejo, habló con La W y contó que en ese entonces él
padeció "cuatro años de persecución" por parte de Silvia
Gette. "Fueron cuatro años realmente horrorosos", dice
refiriéndose a la orden de captura en su contra por
cuenta de una denuncia de Gette y a que les tocó viajar
por todo el país hasta que en Medellín el Tribunal los
absolvió. Anotó además que quedaron "varios muertos sin
explicación" relacionados de una u otra manera con el
caso o la Universidad en esa época. Habló, por ejemplo,
de Jaime Marbello, un agente de la Sijín, quien recaudó
las falsas pruebas en el proceso judicial que armaron
contra él así como contra María Paulina Ceballos y
Fernando Cepeda. "Ese señor Marbello fue asesinado, pero
nadie sabe quién lo hizo". También recordó la muerte de
David Mattos, un joven abogado presidente de la Sala
General de la Universidad a quien asesinaron llegando a
la puerta de su casa. Mattos había sido el abogado
defensor de Juan Carlos Rada, el jefe de sistemas de la
universidad, quien acompañó, según Don Antonio, a Silvia
Gette a la reunión en la que supuestamente se habló del
pago de 150 millones de pesos para asesinar a Fernando
Cepeda. Y también mencionó Vallejo un tercer homicidio,
el cometido contra Felipe Martínez Smalbach,
administrador de la cafetería, a quien encontraron
degollado en la Universidad. "Hay muchos interrogantes
de cosas que pasaron en esa época, que no tuvieron
respuesta de la Fiscalía ni de nadie. No se sabe quién
los asesinó o por qué los asesinaron".
Y también empezó a
hablarse la semana pasada de los vínculos de la
Universidad con algunos fiscales de Barranquilla. "Como
la Universidad tiene facultad de Derecho, muchos
fiscales terminan siendo profesores de la institución.
¿Por qué la Fiscalía no se lleva esos procesos para
Bogotá?", se preguntaba el exvicerrector Vallejo, quien
además fue director nacional del Icfes. El abogado
Abelardo de la Espriella, defensor de María Paulina
Ceballos, también pidió a la fiscal general trasladar el
proceso a la Unidad de Derechos Humanos en Bogotá.
Y al respecto hay dos
hechos curiosos. En primer lugar, luego de que el
Tribunal de Medellín absolvió a Vallejo, Ceballos y
Cepeda, los dos fiscales de Barranquilla que estuvieron
relacionados con la investigación, fueron acusados de
cohecho y prevaricato por presuntamente favorecer las
pretensiones de la rectora. Ambos fueron separados de
sus cargos durante varios meses. Sin embargo, después
fueron restablecidos y uno de ellos es hoy docente de la
Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma.
En segundo lugar, tres de
los homicidios relacionados con el caso se encuentran
radicados en el mismo despacho judicial, la Fiscalía 42
de vida, cuyo titular es desde hace más de una década el
fiscal Alberto León Maldonado, y extrañamente los tres
procesos han tenido el mismo tratamiento: poca o nula
práctica de pruebas y pronunciamientos inhibitorios.
¿Tiene razón el abogado Abelardo de la Espriella cuando
pide a la fiscal general trasladar el proceso a Bogotá?
Otro nuevo elemento que
esta revista conoció fue que un mes después de que Don
Antonio dio su testimonio, el Inpec tuvo que trasladarlo
de Barranquilla a la cárcel La Picota de Bogotá porque,
según informes de inteligencia, su vida corría peligro.
Todos estos episodios son
los que la Fiscalía debe ahora investigar.
Lo cierto es que la
Universidad Autónoma es uno de los centros
universitarios más importantes de Barranquilla, con más
de 15.000 estudiantes, 20 carreras en pregrado, decenas
de especializaciones y maestrías, emisora radial en FM,
una productora de televisión y una Facultad de
Comunicación de la que han egresado los más importantes
periodistas de la ciudad.
La primera reacción de la
Universidad se conoció el miércoles, cuando a través de
un comunicado emitido desde la webmaster de la Autónoma
calificaron a SEMANA, El Heraldo y La W como "sicarios
de la dignidad de la Autónoma". Dos días después, el
comunicado fue descalificado desde la misma Universidad
por un pronunciamiento en el que el centro educativo
manifiesta su solidaridad con la rectora, reitera su
apoyo, confianza y respeto por la Justicia colombiana,
expresa su respeto a los medios de comunicación y
desautoriza el contenido y términos del texto emitido
desde la webmaster sin la autorización de las
directivas.
El mismo lunes a primera
hora, según pudo conocer SEMANA, la fiscal general,
Viviane Morales, pidió a la seccional de Barranquilla un
informe del caso.
La rectora Gette también
expidió un lacónico comunicado en el que agradece las
expresiones de solidaridad y manifiesta su confianza en
la Justicia colombiana. Desde el día jueves corre en la
Universidad la versión de que Silvia Gette se apartará
de la rectoría durante un año y en su reemplazo quedaría
encargado el arquitecto Paul García Visbal, miembro del
Consejo Directivo. También se menciona a Jorge Mariano,
otro de los directivos de mayor confianza de la rectora.
Fuente:http://www.elmeridianodesucre.com.co/web/index.php?option=com_content&view=article&id=6098:rectora-en-cuarentena&catid=8:nacional&Itemid=7
“Pido a la
Justicia que actúe con contundencia”: María Paulina
Ceballos
Febrero 21 de 2012
María Paulina Ceballos durante la entrevista exclusiva
que le concedió ayer a EL HERALDO, desde su finca en el
departamento
del Atlántico.
Nueve años después de que
fuera asesinado su esposo Fernando Cepeda, la hija única
del primer matrimonio del jurista y educador Mario
Ceballos Araújo atendió a EL HERALDO en su finca del
departamento del Atlántico, donde vive bajo la custodia
de un contingente del Ejército.
Como se sabe, un artículo
publicado en la última edición de la Revista Semana
revivió la polémica por el homicidio del ganadero
Fernando Cepeda, ocurrida en agosto de 2003, y que
involucra a la actual rectora de la Universidad Autónoma
del Caribe, Silvia Gette, puesto que varios
exparamilitares la han mencionado en sus declaraciones.
Según la revista, varios
exparamilitares señalaron a Gette de haber pagado 150
millones de pesos en el año 2003 para asesinar a Cepeda,
esposo de María Paulina Ceballos, hija del fallecido
exrector de esa universidad, Mario Ceballos Araújo,
quien a su vez era esposo de Silvia Gette.
Dicha acusación ya había
sido publicada por EL HERALDO el 25 de octubre del 2011,
cuando Jhonny Acosta Garizábalo, alias 28, y a alias Don
Antonio señalaron a la rectora como responsable del
asesinato, supuestamente para quedarse con el manejo de
la universidad. En esa ocasión, como ahora con Semana,
la rectora se abstuvo de dar declaraciones.
Este fue el diálogo que EL
HERALDO sostuvo ayer con María Paulina Ceballos:
¿Cómo era la relación con su padre?
Una relación hermosa, llena de cariño y amor. Yo fui
hija única.
¿Cuál es el origen de las
diferencias con Silvia Gette?
La verdad nunca me pareció la relación más indicada para
mi padre. Pienso que él debió tener una relación con una
mujer que no estuviera a su lado por su dinero sino por
lo que era como persona. Cuando mi padre comenzó su
historia con Silvia, lamentablemente nos fuimos
distanciando poco a poco.
¿Qué pasó con su esposo Fernando
Cepeda? ¿Por qué razones cree que lo asesinaron?
Las pruebas hablan por sí solas y la verdad a pesar de
la manipulación, empieza a conocerse. Fernando era un
hombre
sin enemigos, pacífico, sociable, amigable con todas las
personas que conocía. Fernando sabía muchas cosas y por
eso lo mataron, para silenciarlo e intimidar a su
familia.
¿Qué paso después del crimen? ¿Qué
información tiene al respecto?
Al mes de haberse muerto Fernando, destruida por su
pérdida, fui a la Fiscalía a preguntarle al fiscal del
caso por la muerte de mi esposo y el fiscal me contestó
con una frialdad inusitada que el caso de Fernando
estaba cerrado y que no había nada que hacer. Mi
reacción fue de impotencia y tristeza. Ante semejante
panorama decidí echarle tierra al asunto.
¿Qué piensa de los señalamientos
que apuntan a Silvia Gette como autora intelectual del
asesinato?
Deben ser las autoridades judiciales las que evalúen su
responsabilidad. Lo único que pido es que la Justicia
actúe con contundencia y que me proteja a mí y a mi
familia, debido a que nos encontramos en grave riesgo.
¿Cómo ha sido su vida en todo este
tiempo que “decidió echarle tierra” al asunto por
seguridad?
Claro que sí, después de todo lo que ha pasado ¿qué otra
opción tienen una mujer sola y desprotegida como yo? Me
he dedicado a trabajar arduamente, también a mis hijos
para sacarlos adelante, queriendo borrar de nuestras
vidas un pasado terrible y doloroso.
¿Como está su familia?
Prácticamente reducida: se fue su padre, su esposo, su
mama está enferma…
Mis tres hijos y mi mamá (a pesar de que está enferma)
son todo lo que tengo y la razón de mi vivir. Creo que
sin el apoyo de ellos no hubiese soportado esta tragedia
que he estado padeciendo durante tanto tiempo, ante la
mirada indolente y a veces cómplice del Estado y la
sociedad.
¿Le notificaron si la investigación
por el crimen de su esposo fue reabierta?
No he recibido ninguna notificación.
¿Cómo va proceder jurídicamente
ahora?
No me quiero meter en nada que me traiga problemas para
mi vida y mi tranquilidad, por lo que decidí que todo lo
que tenga que ver con este caso lo maneje directamente
mi abogado de confianza, el doctor Abelardo De la
Espriella.
¿Qué espera de las investigaciones?
Lo único que añoro es poder darle una respuesta el día
de mañana a mi pequeña hija sobre lo que pasó realmente
con la muerte de su padre.
Por
Redacción Judicial: Fuente: http://www.elheraldo.co/judicial/pido-a-la-justicia-que-actue-con-contundencia-maria-paulina-ceballos-57633
La rectora y los paras
Febero 20 de 2012--Origen fotografia. http://www.uac.edu.co/inicio/noticias-generales/48-noticias-generales/1030-mas-reconocimientos-a-rectora-de-uniautonoma.html
El último testimonio de Don
Antonio, dueño del llamado
'computador de Jorge 40',
destapa una escalofriante
historia que tiene como
protagonista a la rectora de
la Universidad Autónoma del
Caribe y puso a temblar a
Barranquilla. Hay
una
historia que ha sacudido a
Barranquilla, pero
curiosamente poco sobre ella
ha salido a la luz pública.
La rectora de una de las
universidades más
importantes de la ciudad ha
sido señalada por tres
paramilitares de haber
pagado 150 millones de
pesos, en 2003, para
asesinar a un prestante
ganadero. El caso, si se
llega a probar, sería
increíble, pero sería aún
más grave si se tiene en
cuenta que el hombre
asesinado, Fernando Cepeda,
era el esposo de María
Paulina Ceballos, hija del
exrector de la Universidad
Autónoma del Caribe. Una de
las hipótesis que baraja la
Fiscalía es que la hoy
rectora estaría detrás del
asesinato en medio de la
puja por quedarse con el
poder en dicha universidad.
Pero
este es apenas el más reciente capítulo de una increíble
historia que se cuenta sotto voce en La Arenosa. No es
la primera vez que el nombre de Silvia Gette se ve
salpicado por este asesinato. "Lo que pasa es que la
señora Silvia es muy inteligente y ha montado un poder
en la Fiscalía y en los medios que la blinda", dice uno
de sus contradictores.
Todo
comenzó en 1987 cuando Silvia Gette era apenas una
argentina que iba de paso por Cartagena como una de las
artistas de la compañía Pepe Bronce, un espectáculo
itinerante para público adulto. El grupo se fue a Bogotá
y dejó atrás a la joven y despampanante Silvia haciendo
sola su propio show. Una de esas noches asistió a su
función Mario Ceballos Araújo, quien para ese entonces
ya tenía más de 60 años, había sido durante un cuarto de
siglo magistrado del Tribunal Administrativo del
Atlántico, y había fundado con tres amigos más, en 1967,
la Universidad Autónoma del Caribe. Desde el primer
momento, Ceballos quedó prendado de aquella mujer.
Silvia Gette dejó su oficio y se instaló en
Barranquilla. Su primer trabajo fue como 'coordinadora
artística' en la Universidad Autónoma, donde Mario
Ceballos era rector. También comenzó a aparecer en
espacios de la misma universidad en el canal Telecaribe:
uno se llamaba Risas y lentejuelas y el otro El show de
Silvia. Con el paso del tiempo, y ya como esposa del
rector, fue ganando enorme poder en las decisiones en la
universidad.
Su
llegada no cayó bien en ciertos sectores de la
universidad y comenzaron a aparecer panfletos dentro del
campus y pasacalles en la ciudad pidiendo la salida de
la argentina. En el Concejo de la ciudad y en espacios
locales de televisión también se habló del tema. La
situación llegó a tal punto que en 1995 Silvia se
declaró víctima de un complot y denunció penalmente a
quienes ella consideraba como los incitadores: el
entonces vicerrector Antonio Vallejo, María Paulina
Ceballos -la única hija para ese momento del rector
Ceballos- y el esposo de ésta, Fernando Cepeda.
La
Fiscalía ordenó la captura de los investigados por el
presunto delito de concierto para delinquir agravado. La
noticia tomó visos de tragedia familiar pues, dicho en
otras palabras, Silvia Gette, la esposa del rector,
había mandado a la cárcel a la hija y al yerno de su
esposo. Con el agravante de que la pareja hacía apenas
dos meses había tenido una bebé: la primera nieta del
rector.
El
papel de la Fiscalía dejó un mal sabor. En primer lugar,
porque siendo un caso menor lo asumió una fiscal
regional, en segundo término, porque parecía
desproporcionada la calificación del delito y la orden
de captura, y en tercer lugar, porque cuando el proceso
fue trasladado a Medellín, se derrumbó. En 1999 un juez
absolvió a los acusados. Silvia Gette apeló el fallo y
el Tribunal, un año después, fue aún más contundente y
puso en duda toda la recolección de las pruebas que se
había hecho en Barranquilla.
Un
detalle importante de lo que ocurrió allí es que el
abogado John Jairo Ramírez Vásquez, que fue apoderado de
Gette, decidió encender su ventilador. En una
declaración que dio en 1999 a la directora seccional de
Fiscalías de Barranquilla dejó al descubierto que él
mismo había sobornado, con recursos de la universidad, a
fiscales e investigadores del caso. Su declaración
estaba llena de detalles sobre cómo le giraban el dinero
y, a su vez, lo entregaba a sus destinatarios. Contó
cómo al detective que recogió las pruebas para la
investigación de la Fiscalía le pagaban una suma mensual
y en diciembre le dieron un aguinaldo de 5 millones de
pesos. Explicó esa repentina contrición de corazón con
que "al conocer la providencia por la cual fueron
llamados a juicio los señores Vallejo y Cepeda me llené
de estupor y decidí, en aras de la justicia, acercarme a
esta instancia".
Su
declaración dio pie para que le abrieran una
investigación a Silvia Gette. Y en una indagatoria, en
diciembre de 2001, John Jairo Ramírez ratificó sus
denuncias: "Los hechos irregulares tienen que ver con
tráfico de dinero por parte de los directivos de la
Universidad Autónoma del Caribe que se encuentran
vinculados a esta investigación" y añadió: "Los dineros
iban dirigidos a engrasar la maquinaria que tuvo en su
momento la Universidad para hacer condenar a Vallejo,
Cepeda y otros".
Meses después de esta última declaración, en agosto de
2002, John Jairo Ramírez Vásquez fue asesinado por un
sicario en una calle de Barranquilla.
Fernando Cepeda siguió empecinado con el proceso contra
Silvia Gette que se seguía en Bogotá. A los pocos meses,
en agosto de 2003, también él fue asesinado de un tiro
en la cabeza cuando transitaba por la circunvalar de
Barranquilla. Nunca se supo ni quién ni por qué lo
habían matado.
Hasta el año pasado, cuando comenzaron a hablar los
paramilitares. Primero, durante una versión colectiva
del grupo de sicarios urbanos del frente José Pablo Díaz
de los paramilitares. Desde la sala de víctimas les
preguntaron si sabían quién y por qué habían asesinado a
Fernando Cepeda Vargas. Alias Chiqui, uno de los más
despiadados del frente, dijo que sí, que él tenía
conocimiento, pero que quien sabía todos los detalles
era alias Don Antonio. Algo parecido dijo alias 28,
quien confirmó que él había estado presente en la
planeación del homicidio, pero que Don Antonio tenía los
pormenores.
Don
Antonio, cuyo nombre es Édgar Ignacio Fierro, es
recordado por ser el verdadero dueño del famoso
'computador de Jorge 40', en el cual se llevaba una
macabra contabilidad de los asesinatos de las
autodefensas en el Atlántico, gracias al cual se destapó
el escándalo de la parapolítica. El fiscal de Justicia y
Paz, entonces, para seguir en la reconstrucción del
crimen de Fernando Cepeda, llamó a declarar a Don
Antonio en septiembre pasado. Y el jefe paramilitar
dijo: "Para esa época (2003), Aguas me manifiesta que
hay una persona que está pagando 150 millones de pesos
para que se lleve a cabo la muerte del señor Fernando
Cepeda. (...) Yo le pregunto que quién es la persona que
está pagando, me dice que es la señora Silvia Gette (…).
Yo me voy con la inquietud y se la transmito a Jorge 40,
y él autoriza". Luego, sigue Don Antonio: "Para
verificar esta información yo le ordeno a Jorge Palacios
que se reúna con la señora Gette. Palacios se reúne con
ella. Creo que en esa reunión estuvo 28". Palacios era
un abogado que defendía a los paramilitares ante la
Justicia y fue asesinado en 2006 en Barranquilla por la
misma organización porque reveló muchos detalles de
esta.
El
fiscal decidió entonces llamar nuevamente a Jhonny
Acosta Garizábalo, alias 28, para que ampliara su
declaración y le leyó lo que Don Antonio había dicho. Lo
primero que 28 contestó fue: "Esa es una señora muy
peligrosa y muy poderosa aquí. Ya va a ver usted. Yo por
eso no quería hablar de ese tema".
Este
paramilitar confirmó todo lo dicho por Don Antonio. Y
aún más. Dijo que acompañó a Jorge Palacios Salas a una
reunión con la señora Gette en las afueras de las
oficinas de la empresa de Seguridad Assis. Se reunieron
a bordo de un carro, cuenta 28, y él se quedó a unos
tres o cuatro metros del automóvil.
Cuando terminó la charla, "Palacios me dice que la vieja
quiere también joder a la mujer del man que es la piedra
en el zapato", dijo 28 al fiscal, haciendo referencia a
que Silvia Gette quería que mataran, ahora no solo a
Fernando Cepeda sino también a su esposa María Paulina
Ceballos. Y ante nuevas preguntas del fiscal, 28 trajo a
colación el asesinato del ya mencionado abogado John
Jairo Ramírez a manos de otro de los paramilitares de
ese grupo: "Palacios me dice que esa vieja es el diablo,
que ya mandó a ripiar a su primer abogado. (…) A ese lo
mató Chucky".
En
el carro, según 28, estaba Silvia Gette acompañada por
Juan Carlos Rada, para ese entonces jefe de sistemas de
la Universidad Autónoma, quien después fue condenado y
preso en Cómbita por los delitos de concierto para
delinquir, homicidio y falsedad. En la investigación, la
Policía judicial documentó que Rada era quien elaboraba
los carnés de Assis Ltda., una empresa de vigilancia de
fachada del frente de los paramilitares en Barranquilla.
Ese
año, 2003, marcó la historia de homicidios en
Barranquilla. Nunca antes hubo tantos. Ni tampoco
después. Sin embargo, al día siguiente del asesinato de
Fernando Cepeda, El Heraldo, el diario de mayor
circulación en esa capital, registró la noticia con gran
despliegue en la primera página. Tal vez por eso, los
paramilitares no se metieron con su esposa. Esta revista
trató de comunicarse con María Paulina Ceballos y fue
imposible. Sus allegados dicen que después de la muerte
de su esposo ella decidió apartarse de toda esta
historia.
Silvia Gette tomó las riendas de la Universidad en 2003,
luego de que murió su esposo Mario Ceballos, en octubre
de ese mismo año. Ahora vive con sus cuatro hijos, tres
de ellos adoptados y uno de ellos nacido dos meses antes
de la muerte de su esposo.
SEMANA buscó durante más de un mes a la rectora pero
ella, finalmente, encargó a su abogado Germán Eduardo
Gómez para que diera su versión. Él dice que nada de lo
que se le acusa es cierto y que la prueba de ello es que
los paramilitares han extorsionado a la rectora desde la
cárcel dos veces, una en 2007 y otra en 2010. Esta
revista revisó los casos y, en efecto, según un proceso
que reposa en despachos judiciales, el 9 de agosto de
2008 la rectora entregó 25 millones de pesos a una
persona que presuntamente iba como emisario de Don
Antonio. A pesar de que dicho emisario fue capturado en
flagrancia, un juez lo absolvió con el argumento de que
las pruebas no eran contundentes. La Universidad apeló y
el Tribunal lo condenó. En el otro caso, según el número
de radicado, no figura la rectora como víctima.
Sin
embargo, a pesar de estos argumentos, la Fiscalía
decidió en diciembre pasado reabrir la investigación por
el asesinato de Cepeda a partir de los nuevos
testimonios de los paramilitares. Entre otras cosas
porque, dice un investigador, el hecho de que haya
existido esa extorsión contra la rectora no
necesariamente descarta que haya participado en los
hechos. Y eso es lo que quieren investigar.
Fuente: Por
http://m.semana.com/nacion/rectora-paras/172332-3.aspx
Desmovilizado alias ‘28’
culpa a Silvia Guette de la
muerte del sabanalarguero
Fernando Cepeda Vargas
Miembros del Frente ‘José
Pablo Díaz’ de las AUC que
operaron en diferentes
departamentos de la Región
Caribe
rompieron
su silencio y pusieron al
descubierto una serie de
crímenes y hechos que fueron
ordenados por personas
vinculadas a la política,
educación y a la salud en el
departamento del Atlántico.
Los desmovilizados del frente ‘José Pablo
Díaz’ al mando de Édgar Ignacio Fierro Flórez, alias
‘Don Antonio’, señalaron de manera se fraguaron y
cancelaron los dineros correspondientes a las muertes de
Fernando Cepeda Vargas, yerno del ya fallecido rector y
propietario de la Universidad Autónoma del Caribe, Mario
Ceballos Araujo y el crimen de Ricardo Luis Orozco
Serrano, vicepresidente de la Asociación Nacional de
Trabajadores de Hospitales y Clínicas de Colombia,
Anthoc.
El desmovilizado Jhonny Acosta Garizábalo,
alias ‘28’ señaló que Silvia Guette Ponce, esposa del
fallecido Mario Ceballos Araujo, canceló la suma de 150
millones de pesos para que asesinaran a Fernando Cepeda
Vargas , quien para el año 2003 era el compañero
sentimental de María Paulina Ceballos, hija del señor
Ceballos Araujo.
Dicho crimen fue ordenado por Édgar
Fierro, quien mandó a Rafael Velilla, alias ‘El Costeño’
para que le diera muerte al señor Cepeda. De acuerdo a
lo señalado por el señor Acosta Garizábalo, las razones
para darle muerte o “tirar al piso” (jerga paramilitar)
al señor Cepeda era un litigio por una herencia que
incluía la Universidad Autónoma del Caribe y el lote
donde está construida, en Barranquilla.
Es decir, si se llegaba a morir el señor
Mario Ceballos, los únicos herederos serían María
Paulina y el señor Fernando Cepeda Vargas, señaló alias
‘28’. “Los 150 millones de pesos fueron entregados a
‘Don Antonio’ por parte de alias ‘Aguas’ otro
desmovilizado que los recibió de manos del jefe de
seguridad de la Universidad Autónoma, para ese entonces,
Juan Carlos Rada”, precisó.
Otro de los hechos que se pusieron al
descubierto y que reposan en la Unidad de Justicia y Paz
de la Fiscalía es el crimen del vicepresidente de Anthoc
Seccional Atlántico para el año 2001, Ricardo Luis
Orozco Serrano, asesinado de varios tiros presuntamente
por ser una “Piedra en el camino” (palabras textuales )
del señor Dieb Malof, ex senador.
Estas versiones fueron entregadas por el
desmovilizado Carlos Arturo Romero Cuartas, alias
´Montería’, quien fue el que llevó a cabo el crimen del
sindicalista en compañía de alias ‘El Paisa´.
Fuente:
http://www.diariodelnorte.net/judiciales/regionales/8423-desmovilizado-alias-28-culpa-a-silvia-guette-de-la-muerte-de-fernando-cepeda.html
http://www.elheraldo.co/judicial/%E2%80%98expara%E2%80%99-se%C3%B1ala-rectora-que-hab%C3%ADa-denunciado-extorsi%C3%B3n-43141
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