|

Momento
Caribe, ¡Aprovéchenlo!
Hernando
de la Rosa Anaya
heder24@hotmail.com
analitica.com
Muchísimas veces he
oido frases como “llegó la hora” y en las épocas
electorales el “ahora o nunca”. Fue el
grito
de batalla de la campaña de Evaristo en 1970;
estudiaba yo en la Universidad Santo Tomás y la critiqué
porque ese “nunca” significaba que si perdía el de
Sabanalarga, las posibilidades de que uno de la
región fuera Presidente “nunca más” se darían. Era un
lema negativo hacia el futuro.
Quizá por ese equivocado complemento del “ahora”,
alguien tan brillante y capaz como Francisco Posada de
la Peña no lo hubiera logrado y su temprano
fallecimiento nos prive de las luces de un conductor
como él.
Ya he calificado de injusto culpar solo al invierno de
los desastres que han causado en todo el país las
continuas lluvias de los últimos meses. Me ratifico que
son la falta de medidas y acciones preventivas en
materia de infraestructura y desidia de todos los
gobiernos, unida a la incompetencia de las Corporaciones
Autónomas, cuyos recursos no son bien invertidos, los
principales responsables de la tragedia que se vive en
la mayoría de las poblaciones, concretamente en la Costa
Caribe y en particular en el sur del Atlántico.
Es exagerado hablar de fincas, ganado o cultivos de
grandes terratenientes cuando ellos cuentan con los
recursos suficientes para reponer las pérdidas, si las
hubiera en la magnitud de la sufrida por los campesinos
pobres de esas zonas. Son ellos quienes han perdido no
hatos sino unas pocas aves de corral y una que otra
vaca, además de que sus humildes viviendas han sido
arrasadas por las aguas.
No hay duda que lo propuesto por los gobiernos de la
región para lograr la verdadera rehabilitación de
quienes sufren la tragedia, a través del llamado “Plan
de estabilización, reconstrucción y desarrollo de la
región Caribe” es en el papel lo más conveniente para
lograrlo y que pese a su costo, al contar en la
actualidad con recursos aproximados de 270 mil millones
de pesos, se podrá dar inicio a un completo plan de
ayuda a los afectados que no pueden seguir dependiendo
de la caridad pública y viviendo en albergues o carpas
en las peores condiciones de salubridad.
Lo sucedido deberá servir para que la región Caribe,
rica en recursos pero arruinada por la desviación de
dineros por la corrupción rampante y la pésima gestión
de las CRA, aproveche esta coyuntura para que se
construyan obras de infraestructura en vías, servicios
públicos, puertos y aeropuertos y con base en lo que se
ha denominado la “locomotora” aprovechen la crisis para
encontrar las soluciones adecuadas.
Manos a la obra es la obligación de mandatarios que
terminan sus periodos, haciéndolo sin ánimo politiquero
que tenga como objetivo ayudar a los probables
candidatos de sus grupos, sino pensando en el bienestar
de tantos sufridos habitantes. En esta ocasión sí que es
válido el ¡ahora o nunca!
Comillas: Inaudito que la Canciller condicione el
reconocimiento del Estado palestino a que haya paz en
esa zona. Si es así, debería negarse la existencia del
israelí, porque este también es copartícipe de ella.
 |