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Alerta: están usando los pilotes como carreteable
03 de Marzo de 2011 - 12:45 am
www.elheraldo.co
Foto Luis Rodríguez
Aunque solo está autorizado el paso de motos y personas,
es frecuente el tránsito de vehículos por la
estructura
que selló el boquete del Canal del Dique. Habitantes de
la zona denunciaron que el agua comenzó a filtrarse por
entre los sacos de arena.
El paso
de vehículos por los pilotes que sellaron el Dique está
prohibido. Sin embargo, EL HERALDO fue testigo del
tránsito de automóviles, camiones y busetas, que en
peligro inminente se atreven a desafiar la medida.
El
secretario de Infraestructura del Atlántico, Juan Pablo
Deik, fue enfático en que sólo están autorizadas para
pasar las motocicletas y las personas a pie sobre una
especie de carreteable que conduce a Santa Lucía.
Dijo
que en este sentido alertó a la Policía para que
adelante los controles necesarios, debido a que es una
zona de alto riesgo.
Hace
tres meses la corriente rompió más de 300 metros de la
vía que conduce a Santa Lucía. Sin embargo, con la
instalación de estructuras metálicas y los sacos que son
rellenados con la misma arena que se asentó en el sitio
de la tragedia, los lugareños habilitaron un corredor
que utilizan como carretera.
Los
vehículos se quedan atollados por el camino escabroso,
requiriendo incluso ser empujados por sus ocupantes para
poder avanzar.
Las
comunidades pidieron la recuperación pronta de la vía,
teniendo en cuenta que por necesidad dicen que asumen el
riesgo.
“Teníamos una carretera para movernos de un lado a otro
sin complicaciones, ahora difícilmente podemos transitar
por aquí”, sostuvo Pedro Manuel Ortiz, habitante de
Santa Lucía. Los lugareños reclaman por la imposibilidad
de movilizar los pocos productos que abastecen a esta
parte del sur del Atlántico.
Se
trata de un tramo con desniveles por los tubos
incrustados bajo la superficie del río. En el sitio, las
motocicletas se convierten en el medio más ágil para
pasar sin tanto traumatismos.
En las
condiciones actuales, quienes vienen de Santa Lucía
deben esperar a que pasen los que se dirigen hacia ella,
a fin de no estrellarse o estancarse en el trayecto.
Entre
tanto continúan las obras por parte de la Gobernación
del Atlántico que con volquetas y maquinarias pesadas
utiliza el mismo sedimento para darle forma a un
carreteable alterno debajo del improvisado camino.
En el
mismo sitio otra preocupación ronda a los campesinos,
los bultos de arena que sirven como muro de contención
en el punto de ruptura del Canal del Dique no serían
suficientes y las obras de ingeniería en el terraplén
que servirá como vía alterna hacia Santa Lucía se
sumarían a los daños ya causados por la primera
inundación, en caso de una nueva emergencia. El agua se
está filtrando entre los costales y el nivel del río
sigue aumentando.
Jaime
Villa, un campesino de Santa Lucía precisó que con las
lluvias el río Magdalena aumentó su caudal. “Si no hay
soluciones de fondo, todo esto que están construyendo de
nada habrá servido, porque volveremos a padecer otra
tragedia”, puntualizó.
Dijo
que así como se filtra el agua ahora en pequeñas
cantidades, con una fuerte creciente colapsaría la
estructura.
Por Miguel Barrios
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