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Santos declarará estado de excepción.
Imágenes tomadas el domingo 5 de Diciembre 4: 00 PM.
Al mediodía aterrizó el presidente Juan Manuel Santos en
la base aérea CACOM de Malambo, tras sobrevolar el
inundado
sur
del Atlántico en helicóptero. Recorrió a pie la brecha
por la que se está derramando el Canal del Dique, y los
albergues donde se hacina parte de los 80 mil
damnificados.
Escuchó de ellos, las propias
víctimas, el drama que atraviesan: miles de cultivos y
recuerdos sepultados en un caldo de desolación. Y con
sus ojos constató desde el aire la calamidad que el
gobernador Eduardo Verano venía notificándole toda la
semana: las zonas rurales y urbanas de Manatí, Campo de
la Cruz, Santa Lucía y Candelaria están bajo el agua.
"Estamos sufriendo un monumental
desastre", sentenció Santos ante una línea de
periodistas, con cara de sueño.
En la noche del sábado había liderado
una reunión durante 3 horas con las autoridades locales
y su gabinete ministerial, para analizar la situación y
acordar los compromisos que está a punto de anunciar.
"Estamos empeñados en cerrar ese
boquete a la mayor brevedad posible. El esfuerzo que
hacemos es monumental desde el punto de vista de
ingeniería; no se puede hacer más". Enfatizó en que está
acelerando el proceso, y dio instrucciones precisas a
cada ministro sobre lo que deben hacer.
Lo primero será buscar la
declaratoria de estado de excepción en el país, y
conseguir así mayor financiación para afrontar la
tragedia en el Atlántico. "Esto ha rebasado la capacidad
del Estado para atender en forma inmediata a mucha
gente", insistió Santos.
Así mismo, anunció públicamente su
orden de "suspender la construcción de dos vías
importantes en los Montes de María y Aracataca, para
traer la maquinaria" a ayudar a mitigar los efectos del
invierno en esta zona del caribe colombiano.
Producto de la reunión en Cacom,
Santos diseñó con Mintransporte un gran plan para
mitigar las inundaciones en Atlántico y el país.
Contempla, además, un componente dedicado a la
reconstrucción que será necesaria posteriormente. Aún no
calcula el costo.
Paradójicamente, el triste panorama
no desalentó al Presidente. Por el contrario, le
infundió de un optimismo que lo llevó a presagiar una
pronta solución a la empapada crisis. "De esta tragedia
que no tiene precedentes en nuestro país, vamos a salir
adelante".
Así terminó su alocución, con
alusiones al tesón de los atlanticenses ahogados en el
drama: "lo que vi hoy en Suan, ese espíritu de
superación, me llena de optimismo. Porque el pueblo
colombiano unido, el sector privado con las
organizaciones sociales, vamos a vencer este revés de la
naturaleza".
Olvidó los regaños, proferidos el día
anterior a su gabinete ministerial y a los organismos de
control por el desorden con que han manejado la
emergencia, y despegó en su avión hacia New York, con el
compromiso de volver al país hoy mismo.



















Hay que
esperar que se estabilicen aguas para taponar boquete en
Canal del Dique: MinTransporte
Fotografías de
Jorge Cura Amar
Tras sobrevuelo
comprobó que está entrando más agua al sur que lo que
llega a Cartagena. Sigue trabajando en bordes del
boquete.
La
conclusión del Ministro de Transporte fue tajante: “Por
ahora no hay nada que hacer. Hay que esperar que se
estabilicen las aguas para proceder a cerrar el boquete
en el carreteble del Canal del Dique”.
A esta
conclusión llegó el titular de esta cartera Germán
Cardona, tras sobrevolar, en compañía del Gobernador
Eduardo Verano de la Rosa el sur del Atlántico y las
poblaciones ribereñas del Magdalena, también inundadas
por el fuerte invierno.
El
Ministro le dijo al periodista Jorge Cura Amar,
director de Atlántico en Noticias, CV Noticias y
zonacero.info, que desafortunadamente hay que
esperar que se estabilicen las aguas para proceder a
cerrar el boquete, actualmente en 214 metros de
extensión, ya que éste, en la mitad, presenta una fuerte
corriente que impide hacer cualquier clase de trabajo y
todo lo que se intente hacer, se lo lleva, lo arrastra.
Para el
Ministro, ninguna obra de ingeniería podría soportar la
fuerza de las aguas, por lo cual cualquier trabajo que
se adelantaría sería una inversión perdida e
innecesaria.
“Desafortunadamente mientras se espera que las aguas
bajen, los pueblos continuarán inundándose, por eso
estamos aquí. Por eso el Presidente Santos estará aquí
acompañando al Gobernador Verano a las poblaciones. Este
es un fenómeno natural que supera cualquier presupuesto
mientras no controlemos el nivel de las aguas y sobre
todo la velocidad de ellas”, dijo el funcionario a Jorge
Cura
El
Ministro comparó esta tragedia con lo ocurrido con el
huracán Katrina, uno de los ciclones tropicales más
mortíferos, destructivos y costosos que haya impactado a
Estados Unidos en décadas.
Katrina
formó parte de la temporada de huracanes en el Atlántico
de 2005. Fue la tercera tormenta más poderosa de la
temporada.
Fue un
gran ciclón tropical que azotó el sur y el centro de los
Estados Unidos en agosto de 2005. Produjo grandes
destrozos en Florida, Bahamas, Luisiana y Misisipi,
incluyendo cuantiosos daños materiales y graves
inundaciones. Tocó tierra en la costa de Luisiana el 29
de agosto convertido en un huracán categoría 3, y a
pesar de que en el último momento se desvió ligeramente
de su ruta, que atravesaba directamente la ciudad de
Nueva Orleans, se produjo una gran devastación en la
misma y en zonas cercanas. Por los daños producidos, se
convirtió en uno de los huracanes más devastadores en
Estados Unidos en la historia reciente, y quizás sea el
mayor desastre natural en la historia de ese país.
Por su
parte, el Alcalde distrital Alejandro Char dijo que se
debe hacer para contener la fuerza de las aguas y evitar
que se sigan inundando los pueblos del Atlántico.
Sostuvo
que es muy poco los $15 mil millones que se destinarán
para mitigar y restablecer la normalidad en el
Atlántico.
Sin
embargo, durante las 24 horas personal técnico de
empresas contratadas por Gobernación e Invías laboran en
el reforzamiento de los bordes del boquete para impedir
que éste siga creciendo.
Actualmente, en la parte del boquete, el Canal del Dique
toma una curva y encauza todo su potencial al sur del
Atlántico, disminuyéndole el caudal al que se dirige a
Cartagena.
Para
las autoridades nacionales y departamentales, esta es la
peor catástrofe que se registra en esta zona agrícola y
ganadera del Atlántico, tras la emergencia ocurrida en
1984.
Para
las autoridades, todo el esfuerzo debe centrarse en
taponar los cascos urbanos para impedir que ingrese agua
e inunde las poblaciones.
Además,
atender y reubicar a los damnificados, cuyo número no ha
sido establecido todavía.
Más de
mil quinientos efectivos de la Policía, El Ejército y la
Armada Nacional están apoyando las labores de atención
de la emergencia que adelanta la Gobernación del
Atlántico en el sur del Departamento.
A estos
hombres se suman los 1.100 voluntarios de la Defensa
Civil y los 50 de la Cruz Roja que están colaborando en
las labores de rescate y organización de los albergues
en donde están siendo reubicados los damnificados.
La
Policía Nacional dispuso 350 hombres distribuidos en
Suan, Campo De la Cruz, Santa Lucía y Manatí con 50
motocicletas 5 busetas, 5 camiones, una grúa y una cama
baja.
En
Sabanalarga, en donde hay inundaciones en 5 barrios
están desplegados 150 hombres entre patrulleros,
escuadrón móvil de carabineros, Sijin, Sipol,
comunitaria y de Infancia y adolescencia.
El
Ejército Nacional tiene 500 efectivos del Batallón
Vergara y Velasco y del Batallón de Apoyo y Servicios
prestando seguridad en municipios afectados y operando
maquinaria tanto en el sitio del boquete, como en Campo
De la Cruz.
Viaje al corazón del drama
con Jorge Cura
Galería fotográfica del periodista Jorge Cura Amar, en
sobrevuelo con el Ministro del Transporte:

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