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Noguera, culpable del crimen de Alfredo Correa de
Andreis
El samario exdirector del DAS, Jorge Noguera Cotes, fue
condenado esta mañana a 24 años de prisión por los
delitos de homicidio, concierto para delinquir, abuso de
autoridad y falsedad por ocultamiento y revelación de
secreto.
La
Corte Suprema de Justicia lo sentenció además a pagar
unos 3.400 millones de pesos.
La investigación contra el
exjefe de la agencia estatal, preso en la cárcel La
Picota, es por vínculos con paramilitares, y se le acusa
de haber entregado una lista de sindicalistas –que
posteriormente fueron asesinados o desaparecidos- al
excacebilla de las AUC, Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge
40’.
El alto tribunal lo
encontró culpable del crimen del profesor Alfredo Correa
de Andreis y lo absolvió por los de la periodista Zully
Esther Codina y el dirigente Fernando Pisciotti.
En sus últimas apariciones
ante el alto tribunal, Noguera -director del DAS de 2002
a 2005- había señalado que el Gobierno quería verlo
condenado por nexos con paramilitares, debido a que "se
cerraría un capítulo por la 'parapolítica' en el país".
Por esto, la Corte
compulsó copias para investigar al exministro
cartagenero Sabas Pretelt de la Vega y al exfiscal Mario
Iguarán, con el fin de establecer si hubo un complot en
contra de Noguera para favorecer la reelección de Uribe.
Lista de sindicalistas
Édgar Ignacio Fierro Flórez, alias ‘Don Antonio’,
aseguró que el exjefe de informática del DAS, Rafael
García, le vendió a los paramilitares, por 80 millones
de pesos, una lista de sindicalistas para asesinar en la
Costa Atlántica.
El ex miembro del Bloque
Norte de las Autodefensas en su declaración ante la
Corte Suprema, contó que esa negociación se hizo en mayo
de 2004 en Santa Marta.
García, por su parte,
había dicho que era Jorge Noguera quien mandaba la
información a las autodefensas a través de Álvaro Pupo,
primo de alias ‘Jorge 40’.
El exdirector del DAS negó
que estuviera implicado en la filtración de
paramilitares en el DAS Magdalena y dijo que eran falsas
las sindicaciones que en su contra hizo el ex
funcionario de ese organismo estatal, Rafael García, al
respecto de que el DAS, al mando de Noguera, le habría
entregado información de inteligencia de varias personas
a los grupos ilegales de derecha, para que fraguaran sus
asesinatos.
Asesinato de Correa de
Andreis
El agente del CTI, Jesús Darío Pérez, había dicho el año
pasado ante la Corte, en el proceso contra Noguera, que
las inculpaciones que se le hicieron al profesor Alfredo
Correa de Andreis de ser el ideólogo del Frente 59 de
las Farc, y a las cuales pudo haberse debido su
asesinato en 2004, habrían hecho parte de otro de los
macabros montajes del DAS.
Pérez atribuyó al
detective del DAS, Javier Valla Anaya, una orquestación
de pruebas ficticias, testimonios fabricados de
guerrilleros desmovilizados y testigos que no existían,
entre otro material probatorio irregular, todos
consignados en el tristemente célebre informe 187.
El Detective del DAS, así
mismo, habría aportado testimonios de guerrilleros sobre
los cuales no se tenía registro, es decir, no existían.
Otros subversivos desmovilizados serían instados a decir
que conocían a Correa de Andreis con el alias de
‘Eulogio’, sobrenombre sobre el que tampoco había
antecedentes en las carpetas de la agencia de seguridad.
Con este material
irregular, el catedrático barranquillero fue capturado
el 17 de junio de 2004 en su casa de la capital
atlanticense y, tras ser indagado y al no ser halladas
pruebas valederas, fue puesto en libertad el 15 de
julio. El 17 de septiembre fue asesinado.
Cinco meses después, el
detective Valla Anaya fue nombrado por Noguera como
Subdirector del DAS en Santa Marta.
Sobre el asesinato del
profesor universitario, y en respuesta al interrogante
del abogado representante de las víctimas, Alirio Uribe,
de por qué en el DAS existía un expediente completo
sobre el docente, Noguera le dijo a la Sala Penal de la
Corte que “si aparecen esos expedientes no me parece
extraño, porque son documentos de 2006 y aparece
información de 2004 –cuando fue asesinado-, sobre los
alias que supuestamente tenía Correa de Andreis y de
cómo fue su crimen (…). No veo cuál es el misterio”.
Agregó sobre el crimen del
profesor, que los documentos sobre Correa de Andreis
datan de “cuando fue capturado por rebelión. Ahí
aparecen la fecha de la captura y varios alias. Esa
información se recogió precisamente de la detención”.
Y dijo que no creía que el
atentado al catedrático no se dio en virtud de la
información de inteligencia que poseía el DAS, según la
cual el académico impartía una formación académica y una
doctrina a favor de las Farc.
Crimen de Pisciotti
También en el juicio contra Noguera, la exprocuradora
del Magdalena, Rebeca Gómez, dijo que el congresista
Fernando Piccioti, asesinado por paramilitares en El
Banco en 2003, le había pedido protección al ex Director
del DAS y que éste, al parecer, no hizo nada para evitar
su crimen.
Por su parte, el hermano
del ex representante a la Cámara Fernando Pisciotti,
Julio César, dijo ante la Corte Suprema de Justicia que
el Congresista le había advertido al ex director del
DAS, Jorge Noguera, de las intenciones que había de
asesinarlo.
En declaración juramentada
ante el Alto Tribunal, en medio del juicio que se le
sigue a Noguera, Pisciotti aseguró que su hermano había
sido declarado enemigo público en una reunión en la que
participaron varios miembros de las AUC y políticos de
la región, como el ex concejal Eugenio Gutiérrez, en
cuya hacienda se habría celebrado el encuentro en 2001.
Julio César Pisciotti
apareció muerto en su apartamento en Bogotá, este año,
y por ahora no se ha dicho la última palabra por parte
de las autoridades, si su fallecimiento guarda relación
con los clsos que denunciaba.
‘Chuzadas’
Durante el mes de enero pasado, por la investigación que
se le sigue, además, por las ‘chuzadas’, el exfiscal
general de la Nación (e), Guillermo Mendoza Diago, le
dictó medida de aseguramiento de detención preventiva
por los delitos de concierto para delinquir agravado,
violación ilícita de comunicaciones, utilización ilícita
de equipos transmisores y receptores, y abuso de
autoridad por acto abusivo injusto.
Noguera reveló en la
corporación que desde la entidad de inteligencia estatal
se le entregaba información periódica y permanente al
presidente Álvaro Uribe sobre la actividad de varios
sindicalistas en el país.
A la pregunta formulada
por el alto tribunal de si había anotaciones de
inteligencia sobre las actividades de los sindicatos, el
samario respondió que “se le puede llamar anotaciones de
inteligencia, pero con ese sentido (…). Cuando se sabía
que iba a haber una protesta o cualquier tipo de
situaciones que pudieran afectar el orden público,
también se le avisaba al Ministerio de Defensa, a la
Policía, etcétera”.
Por Tomás Betín Del Río
Corresponsal Bogotá Periódico El
Heraldo

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