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ANIF reactivó debate
sobre el ajuste del salario mínimo
Anif puso de nuevo la discusión
sobre el incremento del salario mínimo. Desde hace años
la concertación
entre el Gobierno y las centrales
obreras ha sido reemplazada por decreto. Anif explicó
que el cálculo debería estar planteado por una fórmula
universal.
Para algunos expertos, este fórmula
es demasiado técnica y no se ajusta con la realidad del
país; otros, coincidieron en que aumenta la informalidad
y la inflación.
Desde hace años la concertación
sobre el salario mínimo entre el Gobierno y centrales
obreras ha sido reemplazada por decreto. Anif explicó
que el cálculo debería estar planteado por una fórmula
universal.
Esta revisión técnica es la
inflación combinada con la Productividad Laboral (PL).
Según Sergio Clavijo, presidente de Anif, si no se
tienen en cuenta estos aspectos se “afecta el precio
relativo del factor trabajo y, con ello, agravarán el
problema del desempleo estructural y de la informalidad
laboral”.Además de afectar el rango meta de la inflación
propuesta por el Banco de la República, se está
realizando un aumento por encima de la productividad del
país, que según la entidad ha tenido registros negativos
de 2008 a 2010.
Sin embargo, la propuesta ha sido
cuestionada por expertos consultados por LR. De acuerdo
con Felipe Campos, director de investigaciones
económicas de Alianza Valores, el cálculo no es justo,
ya que es muy técnico en sí; sin embargo, explicó que a
largo plazo puede ser viable.
“El gobierno corre riesgo, debido a
que el 2011 es un año de mucha incertidumbre con lo que
a presiones inflacionarias se refiere, entonces con la
medida del Gobierno de subir el salario mínimo se puede
provocar que el Emisor también suba sus tasas”, afirmó
el experto. Julio Roberto Gómez, presidente de la
Central General del Trabajo (CGT), afirmó que la
diferencia del 3,4% al 4%, es decir $105, no se puede
ubicar en “una causal de desestabilidad económica”.
Según Gómez, la solución está en aumentar el salario
para que la economía se catapulte.
En cuanto a las posibles presiones
inflacionarias por parte del paro, indicó que no habrá
mucha influencia en los precios de los artículos de la
canasta familiar, pero sí un desabastecimiento por
algunos días mientras la situación retorna a la
normalidad. “Lo que sí puede afectar el costo de la
canasta familiar es que los especuladores y acaparadores
hagan de la suya”, señaló.
Sin embargo, para Mauricio Reina,
investigador asociado a Fedesarrollo, el panorama
inflacionario pinta diferente. “Cuando uno incluye al
salario mínimo un aumento que corresponde a una presión
coyuntural como era la del invierno en los alimentos,
termina convirtiendo esa presión inflacionaria en algo
permanente”, dijo Reina.
Por otro lado, según el experto el
aumento salarial por encima de la productividad salarial
traería más informalidad, ya que el empresario al ver
que tiene que pagarle más de lo que rinde en
productividad, es un incentivo para sacarlo de nómina, o
reemplazarlo por una máquina. Anif, al hacer la
perspectiva histórica de cuál debió haber sido la
trayectoria del salario mínimo, observó algunas
“anomalías”. La primera tiene que ver con que las
negociaciones del salario se hacen en diciembre, cuando
los datos de inflación y productividad laboral son
tentativos. Y la otra explica que los datos de
productividad laboral se han visto sujetos a cambios
metodológicos. Para Juan Carlos Guataquí, profesor de la
Universidad del Rosario, “hay tantas medidas de la
productividad laboral como opiniones sobre el salario
mínimo”.
Según Guataquí, “nunca hay consenso
sobre el dato de la productividad laboral. Este tiene
que tener en cuenta la inflación proyectada, la
observada, la productividad laboral y el aporte de los
asalariados al PIB, y no sólo un factor”,
agregó.“Incrementar el mínimo”
Para Julio Roberto Gómez,
presidente de la Central General del Trabajo (CGT) las
presiones inflacionarias no se dan porque se haya
aumentado el salario mínimo o por el paro nacional de
camioneros. “Aquí lo que hay que desarrollar es una
política tendiente a iniciar un proceso para el pago de
la deuda social que se tiene para con la mayoría
población colombiana, para que salgamos del
subdesarrollo y pobreza”, dijo Gómez quien agregó que se
trata de un salario mínimo que no alcanza a comprar la
mitad de la canasta familiar para el denominado estrato
bajo, entonces no tienen la razón”.
BOGOTÁ- COLPRENSA
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