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Doble
afiliación de los pobres, otro tentáculo del desfalco a
la salud
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El 21 de febrero pasado los padres de Jhan Carlos
Sarmiento, de nueve años, quien padece de estrabismo,
se
enteraron de que su hijo estaba afiliado desde agosto de
2010 al régimen contributivo a través de la Empresa
Promotora de Salud, EPS, Golden Group S.A. Y una
sorpresa mayor fue que la cotización mensual estaba
siendo cancelada puntualmente.
Hasta ese momento, esta
familia residente en la invasión Santa Rosa de
Sabanalarga (Atlántico), solo recibía la atención que le
prestaban con el carné del Sisbén dadas sus difíciles
condiciones económicas. Precisamente, en busca del
bienestar de Jhan, fueron remitidos a la ESE Cari de
alta complejidad donde le ordenaron una intervención
quirúrgica que no fue posible por la doble afiliación.
Dos meses y 18 días
después, Jhan no ha sido operado pues sigue cobijado por
la EPS pese a que sus padres pidieron la desvinculación
y, como si fuera poco, la entidad tampoco ha autorizado
que le carguen el costo del procedimiento médico.
“¿Usted sabe cómo podemos
hacer para desafiliarnos?”, contrapreguntó Juan Carlos
Sarmiento, el papá de Jhan -uno de sus cuatro hijos-,
cuando contaba la odisea de aparecer como si estuviera
‘pagando’ un servicio del que nunca han gozado y que no
podría sufragar aunque quisiera.
El caso, que pareciera ser
producto de un error, se repite en zonas con población
vulnerable en Barranquilla, Soledad y otros municipios
del departamento como Manatí. En este último una mujer
con cáncer, damnificada del invierno, espera un examen
especializado denominado gamagrafía al que no ha podido
ser sometida por su vinculación a una EPS de la que
jamás había escuchado.
¿Por qué y para qué?. La
clave de este embrollo del cual tiene conocimiento la
Superintendencia de Salud, es una de las cuatro
subcuentas del Fondo de Solidaridad y Garantía, Fosyga:
la de compensación interna del régimen contributivo. Fue
reglamentada por el Decreto 1755 de 2002 para financiar
algunas obligaciones de las EPS y se nutre de unos
descuentos de las cotizaciones recaudadas a empleados y
trabajadores independientes.
Si una persona cotiza con
un salario mínimo, sin beneficiarios discapacitados o
mayores de edad, paga unos 66 mil pesos mensuales de los
cuales se le compensan -o retornan- un promedio de 45
mil pesos a la EPS, pero no solo por el cotizante sino
por cada uno de sus beneficiarios. Por ejemplo, si un
trabajador tiene afiliados a cinco miembros de su hogar,
el Fosyga le retorna a la EPS la suma de 225 mil pesos.
Según el gerente de la ESE
Cari, Ramón Quintero, “aquí evidentemente hay un fraude
porque la persona ni tiene capacidad de pago ni está
pagando. Por él está pagando un tercero que suponemos
que es la propia EPS, que es la que se beneficia de la
subcuenta de compensación”.
EL HERALDO conoció que en
las zonas con afectados por esta situación la gente ha
sido objeto de supuestas encuestas para acceder a becas
de estudios o subsidios de vivienda, ha entregado
fotocopias de documentos de identidad e incluso firmado
papeles sin conocerlos en detalle.
Este hecho fue denunciado
el año anterior por el entonces secretario de salud de
Soledad, Cristian Sanjuán, refiriéndose puntualmente a
las EPS Red Salud, Salud Colombia, Golden Group y
Multimédica.
En conversación con este
diario, el exfuncionario recordó que fueron trasladadas
unas 10 mil personas del régimen subsidiado al
contributivo.
“Eso lo vienen haciendo no
solo en Soledad, sino en todo el país, pero se enfocaron
en el municipio por la gran vulnerabilidad que tiene.
Afiliaban a la gente dándole regalos de Navidad, con
unas becas que les iban a dar y los hicieron firmar unos
documentos donde los incluían en el contributivo. Cuando
la gente iba a buscar el servicio subsidiado, en la red
nuestra, les advertían del cambio”, dijo.
Un año después de la
denuncia los casos siguen sin control. Entre tanto, Juan
Carlos Sarmiento advierte que intentará que a su hijo
Jhan lo atiendan de una vez por todas, interponiendo un
recurso jurídico, aunque todavía no tiene claro cuál ni
quién lo ayudará en su propósito.
Lo que pasa
Cuando hay doble
afiliación subsidiado-contributivo es obligatorio que
las entidades prestatarias de servicios, como ESE o IPS,
facturen por el régimen contributivo, pero en los casos
denunciados las EPS suelen entregarles una carta de
desafiliación, mas sin hacer el reporte al Fosyga, por
lo que la vinculación se mantiene activa.

Por Karina González y
Víctor Ovalle

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