Editorial
Sabanalarga
necesita de
verdaderos
hombres...constructores
del mañana.
Que sean leales
a sus amigos en
los buenos y
malos momentos;
que no crean que
la astucia, el
disimulo y la
terquedad son
las mejores
cualidades para
lograr éxito;
que no pierda su
identidad en
medio de la
multitud; que
sean honestos en
las cosas
pequeñas como en
las grandes;
cuyas ambiciones
no estén
confinadas a sus
deseos egoístas;
que por el
contrario estén
bien con la
humanidad; que
no digan que
ellos lo hacen
por que todos
los demás no lo
hacen; que no
pueden ser
comprados; cuya
palabra sea su
garantía; que
coloquen su
dignidad por
encima de la
riqueza; que
posean opiniones
y voluntad; que
sean mayores que
sus vocaciones;
que no vacilen
en aprovechar
las
oportunidades;
que no se
avergüencen ni
tengan temor de
defender la
verdad, aunque
sea impopular;
que puedan decir
no con énfasis
aunque el resto
del mundo le
diga sí que no
se avergüencen
de su tierra y
que puedan decir
con sinceridad
Soy
sabanalarguero.
La inseguridad en
Sabanalarga
La comunidad sabanalarguera se encuentra
preocupada por la tremenda ola de
atracos y robos que a diario sucede en
todos los sectores de la población en
los últimos meses.
A este
flagelo no se escapa los niños, jóvenes
y adultos, que observan con impotencia
como los delincuentes aparecen en motos
y con armas en manos, intimidan a las
personas y mas tarde desaparecen como
perro por su casa con el botín hurtado.
A
pesar de las denuncias de la comunidad
ante la Estación de Policía, en algunos
casos estos aparecen demasiado tarde,
demostrando que no hay reacción
inmediata para hacer frente a los
delincuentes que en la mayoría de las
veces salen airosos de sus actividades.
Por
esta razón no es justo que la Estación de
Policía Sabanalarga tenga 30 agentes,
muchos trabajando en tareas de la
Institución, algunos se encuentran de
guardaespaldas de personajes y otros
pocos laboran en patrullajes y reacción.
Esta situación contribuye a que no
se preste una reacción inmediata, por el numero
escaso agentes que laboran en la
población.
A
pesar de los buenos oficios del Mayor
Carlos Rojas Pabon, quien trabajó en
Sabanalarga con amor y tesón, sus tareas
quedaron a medias por el mal que estamos
criticando constructivamente, que
tenemos que modificar en varios pisos,
el edificio de la Policía Sabanalarga
para que este albergue otra cantidad de
agentes que hagan con éxito la labor de
vigilancia y control en la población.
De
nada nos sirve tener 6 patrullas, 10
motos y un camión 300, sino tenemos
mayor pie de fuerza, y que esta gestión
tiene que ser obligatoria del señor
Alcalde Carlos Roca Roa, el Gobernador
Eduardo Verano de la Rosa, quienes
tienen que dejar de pensar que nuestra
población no tiene cuatro calles y que
la inseguridad se maneja con pañitos
tibios, mientras 120 mil habitantes
luchan contra un grupo de delincuentes
que cada día ganan mas espacios.
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