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Alistándose para la ‘parranda santa’
Por Iván Bernal
www.elheraldo.co
¿Y usted qué hará en Semana Santa? ¿Va a rezar y visitar
monumentos religiosos, o aprovechará para bailar, ir a
playa y beber alcohol (licor y cerveza, no vino de
misas)? Así como los templos católicos alistan su
programación litúrgica para esta semana de recogimiento,
las catedrales de la rumba y el placer alistan un plan
de rituales parranderos para quienes quieren hacer de
todo en estos cuatro días festivos, menos recogerse.

Esta temporada de
reflexión, tan importante para los cristianos, es el
puente más largo del año. Ya es costumbre que la fe sea
relegada a segundo plano por muchos, consagrados solo a
gozar. Un breve sondeo entre jóvenes en la calle, apunta
a que planean disfrutarse la semana sin tomar muy en
cuenta aquello de ‘santa’.
“Nunca he tenido problema
para tomar en esta Semana. Alcanza para todo, un día
para ir a misa y otro para festejar en familia”, dice
Samuel Daza, 27 años, estudiante de derecho. Planea
viajar a La Guajira. “Voy a rumbear todo el sábado y
domingo, aprovechar pa tomar unos traguitos”, agrega
Einer Viloria, 22 años, estudiante de cocina. “Creo en
Dios, pero mi mamá estudió filosofía y nunca hemos
tenido problema con los ritos”, intenta explicar su
apatía a la espiritualidad que rodea la fecha. “Yo me
voy pa’l pueblo pero a comer dulce… creo que esos días
no son pa rumbear, pero qué se va a poner a reflexionar
uno”, añade Flavio Echeverry, 19 años, compañero de
Einer.
“Esta es la mejor
temporada; más grande que Carnaval. Son 4 festivos en
línea”, asegura Juan Álvarez, propietario del Hotel
Pradomar y Climandiaro, bar a orilla del mar. Las
discotecas preparan ceremonias rumbísticas para acoger a
los hombres de poca fe, pero muchas ganas de gastar.
La Escollera, en Santa
Marta, estará abierta con conciertos todos los días,
para garantizar el lleno total: los 1.800 feligreses que
llegan diario en Semana Santa, todos los años. “Viene
muchísima gente el jueves, viernes y sábado”, afirma
Carmen Barrios, jefe de relaciones públicas. Pagarán
boletas de 25 o 50 mil pesos para asistir a
presentaciones de Diomedes, Silvestre, Peter Manjarrés;
o ver el concurso de Miss Tanga y camisetas mojadas el
sábado.
En Climandiario habrá una
feria de Arte y Fashion: con exposiciones de artesanías,
pinturas, vestidos de baño, body painting, capoeira, y
Dj en vivo. La entrada costará $5 mil. Se calcula que
llegarán 3 mil personas, un promedio de 700 diarias. “Es
la temporada con mayor flujo de caja”, Álvarez explica
que en diciembre hay muchos gastos por los regalos, y en
enero se están pagando matrículas educativas. “Acá hay
más platica en el bolsillo, sin tantos compromisos”. Y
también, “más ganas de disfrutar” lo que no se pudo en
otras fechas.
Lugares dentro de la
ciudad, como La Licorerita en la calle 84, también
intentarán atraer los rumberos de Semana Santa. Su
propietario, Óscar Pardo, explica que el viernes
ofrecerán cervezas 2x1 de 6 a 10 de la noche, y
descuentos del 15% en licores nacionales. En cambio
otros, como Moy’s en la carrera 52, mantendrán sus
puertas cerradas. Su dueño, Moisés Tarud, explica que
todo el personal se irá de vacaciones y volverán el
martes 26 de abril. “Nos vamos a descansar y a rezar”,
dice y sonríe, quizás pensando en viajar.
El que peca y reza...
El padre José De la Cruz,
vicario de Pastoral de la Arquidiócesis de Barranquilla,
asegura que la Iglesia Católica “hace un llamado al
recogimiento, a confrontar la vida con fe reflexionando
el misterio de la resurrección”. Y aunque desaprueba que
se parrandee, no prohíbe nada. “No podemos amarrar a
nadie. Rumbear en estas fechas revela el desconocimiento
de la fe y de lo que se celebra. O son personas que no
han podido comprender qué es lo que creen. Si sé qué es
lo que se está conmemorando, no me llama la atención
estar en pachangas”, advierte a los que pretenden
parrandear e ir a misa, creídos de que el que peca y
reza empata.
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